Y no nos equivocamos.
A veces conseguimos cosas que andábamos tiempo buscando. Y nos conformamos. Y no nos damos cuenta que en realidad eso no es lo mejor que podíamos encontrar, que muchas veces lo idealizamos y nos hacemos un montón de castillos en el aire...
Después la realidad no es tan bonita como soñábamos.
Creía que estaba enamorada, quizá porque eso era lo que quería. Creía que tenía algo seguro y que me querían. Ahora ya sé que no es así. Que ni aquello era amor, ni era seguro, ni nada... que simplemente 'era'. Dejé de pensar que podría aspirar a algo más, a algo que anhelaba con todas mis fuerzas.
Y de pronto apareció. Es cierto que cuando dejas de buscar algo con todo tu afán es cuando más probabilidades tienes de encontrártelo... Y yo ya no esperaba encontrarme nada.
Apareció, de la nada, en medio de una calle de un lugar extraño para mí, nos presentaron, me miró y me sonrió. Le miré (¡qué gran error o qué bendición!) y desde entonces no pude quitarme de la mente esos ojos grandes con su mirada penetrante. Él no me dejaba marchar y yo, cada vez que se iba, deseaba que volviese. Era un magnetismo que asustaba. Me hacía sentir especial, distinta.
A partir de aquella noche comenzamos a hablar, horas y horas cada día, con sinceridad, con asombro por lo que estaba ocurriendo entre los dos, contra todas las normas de la razón y la lógica. Y quedamos. Y cruzamos la línea, llegamos al punto de no retorno. Desde entonces no puedo dejar de enamorarme cada día más de él, no puedo alejar de mí esas ganas de dárselo todo, sin miedos, sin reservas, no puedo dejar de pensar en un futuro juntos, en la felicidad que me llena simplemente con saber que él existe y que está a mi lado...
¿Extraño? Puede, pero el valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden... ¿Rápido? Sí, pero cuando sabes lo que quieres y encuentras a la persona adecuada, a esa que esperabas desde hace tiempo... Se rompen todos los esquemas... Y solamente rompiendo con aquello que tenías preestablecido, las piezas terminan de encajar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario