Una vez alguien me dijo que existían distintos tipos de personas: las que se guían por la visión, las que se guían por la razón, las que se guían por sus creencias... Y me dijo que yo era de las que se guiaban por sus sentimientos.
Y así es, no hay nada que me mueva más en esta vida que lo que siento, las sensaciones que vivo.
Y una de las mejores vías de escape que tengo es la de escribir, traducir a palabras todas esas sensaciones que me envuelven y se me quedan ancladas en el alma.
Otra de las cosas que me caracterizan son mis cambios de opinión, mis errores que siempre intento rectificar (de aquí lo de los cambios de opinión), mi impulsividad, el dejarme llevar y el confiar. Siempre me gusta pensar en lo bueno y dar el beneficio de la duda, lo cual no siempre es lo mejor.
Cuando creé este blog pensé en una forma de desahogarme sin que nadie me señalara con el dedo, con la posibilidad de que quizá a alguien le ayudaran mis palabras.
Después de un año de altibajos (bastantes más bajos que altos...), he llegado a un punto en el que me siento feliz, he ganado cosas buenas y me he dejado las malas por el camino.
Y he comprendido que la vida no es esperar a que pase la tormenta, sino aprender a bailar bajo la lluvia...
=)
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